Es una escena típica este verano en el Mediterráneo: aguas turquesas, arenas blancas y muchos turistas que no están en el agua. La razón: las medusas. Los científicos culpan a la pesca excesiva y al cambio climático.
Un marinero de Ondarroa de 51 años resultó ayer herido por la mordedura de un tiburón cuando faenaba a bordo de un pesquero por el Golfo de Vizcaya, según ha informado el Departamento vasco de Seguridad.
En las últimas dos décadas, la costa española ha perdido una superficie equivalente a ocho campos de fútbol al día. Así lo indica un estudio de Greenpeace, que apunta los municipios que mejor y peor han conservado este patrimonio. Además de señalar la destrucción de la costa en nuestro país, este artículo trata sobre la nueva Ley de Costas, las playas en España
Taiwán empezó a usar una biotecnología avanzada para proteger a las ballenas y delfines amenazados por los pescadores ilegales, al reemplazar las pruebas de ADN actuales por unas nuevas, indicaron responsable el martes.
Por primera vez, los científicos han sido testigos de cómo una boa constrictor ataca y se come un mono aullador. El hallazgo es significativo ya que son relativamente raros los informes de primates comidos por los depredadores, según el estudio, publicado este mes en la revista Primates.
Los científicos han detectado agua magmática - agua que proviene de las profundidades de interior de la Luna - en la superficie de la Luna. Estos hallazgos representan la primera detección tan remota de este tipo de agua lunar, y llegaron a partir de datos del instrumento Moon Mineralogy Mapper de la NASA (M3) a bordo del orbitador lunar de la India Chandrayaan-1.
El fotógrafo londinense Carl Warner utiliza pedazos de alimentos para crear escenas increíblemente realistas y complejas. De un montón de pan hace montañas escarpadas, pepinos asumen la forma de troncos de árboles y hojas de col son remodeladas para parecer follaje.
La Guardia Costera rusa aborda el Artic Sunrise de Greenpeace (Vídeo)
El rompehielos de Greenpeace, el "Arctic Sunrise", ha decidido abandonar las aguas rusas del mar de Kara (en el Ático ruso) y la ruta marítima del Norte tras la amenaza de uso de la fuerza por parte de la Guardia Costera rusa. En concreto, las autoridades rusas han amenazado con abrir "fuego" si el buque de la organización ecologista permanecía en este área
